martes, 27 de julio de 2010

Una semana

No pasa ni UNA semana...

ahí está, con toda la ridiculez posible,
la interrogación de

¿por qué?

Yo me imagino que la pregunta está equivocada, porque si más de una vez la he meditado sin llegar a ninguna conclusión, pues no hay más remedio que modificar la preguntaa y ver si resulta algo más productivo...


Como sea... parece q el tiempo juega con mi tolerancia y la adicción.